21 de diciembre de 2009

Reflexiones sobre campañas e incidencia política

La semana pasada, Marc Niñerola, de Intermón Oxfam, participó en la semana de formación para personal de Ingeniería Sin Fronteras donde realizó una serie de interesantes reflexiones sobre el futuro de las campañas y la incidencia política, y el papel de esta componente en las ONG de Desarrollo. Aquí recojo algunas de las reflexiones de Marc:

El futuro de las ONGD será el de hacer sólo campañas e incidencia política, y/o acción humanitaria. La rama de Cooperación se caerá.

El enfoque de derechos ha sustituido al enfoque de necesidades, y este cambio implica poner la dimensión política en primer lugar.

En los programas de desarrollo de Oxfam ha aumentado la dimensión política y ha disminuido la dimensión de desarrollo y servicios.

Oxfam apuesta por generar un mayor impacto financiando campañas e incidencia política en los países del Sur que financiando proyectos a corto plazo.

En este cambio de prioridades, se hace cada vez más importante guardar una coherencia entre la incidencia política en el Norte y en el Sur.

Si decimos que representamos a los más desfavorecidos en el Sur, que es lo que nos da legitimidad, es necesario invertir en el nivel local y promover a las copartes. Y lo que las copartes nos piden desde el Sur es:
  • Dinero
  • Formación
  • Acceso al sector privado en el caso de conflictos con multinacionales, es decir, incidir sobre estas empresas desde el Norte
  • Respaldo internacional, en el sentido que en ocasiones el logo de una organización internacional puede dar mayor legitimidad
Estos cambios implican dos grandes retos:
  1. Emprender cambios fuertes en la organización y grandes esfuerzos para invertir en capacidades, teniendo en cuenta que los resultados serán visibles a medio y largo plazo.
  2. Convencer a los financiadores externos de este nuevo enfoque, que implica también nuevos indicadores de resultados frente a los que suelen imponer las áreas de fundraising.
Los puntos críticos de este nuevo enfoque son:
  • Definir bien la posición que ocupamos las organizaciones internacionales en las alianzas que se establecen en los países del Sur.
  • Acertar con la elección del socio local. El que ofrece una mejor infraestructura para la rendición de cuentas no siempre es la mejor para ejercer el liderazgo social y la incidencia política.
  • Analizar bien el valor añadido que aporta la organización internacional en los países del Sur atendiendo bien a lo que nos piden las organizaciones socias locales.
  • Frente a la despolitización que generan muchos programas de desarrollo, es necesario politizar nuestra agenda y para ello es clave la selección de personal en los países del Sur.

En definitiva: Debemos ser actores de cambio político y no gestores de proyectos de desarrollo.

4 comentarios:

Felipe Giner dijo...

Muy interesantes estas reflexiones de futuro. Sin duda que supone un tremendo reto para las organizaciones comenzar a trabajar con más fuerza la incidencia política,pero, ¿esto no implicará también el reto de aumentar la base social de las organizaciones y la captación de fondos provenientes de particulares dejando de lado subvenciones tipo AECID?

Xosé Ramil dijo...

Yo creo que la incidencia política no debería ser incompatible con la Ayuda Oficial al Desarrollo. Lo que sí es necesario es que las instituciones públicas (AECID, CCAA, Aytos) cambien de modelo y apuesten por incidencia en el Norte y apoyo a las organizaciones del Sur. Desde este punto de vista, las ONGD del Norte, además de incidencia, podrían convertirse en meros interlocutores y agentes de apoyo a esas organizaciones del Sur. Pero para cambiar a este modelo falta mucho tiempo, cuando ni siquiera las ONGD todavían lo apoyan.

Anónimo dijo...

Lo siento, aunque respeto mucho lo que ha escrito y su postura, no puedo evitar notar un vacío en todo ello...

Habla de incidencia política cuando no establece ni unas mínimas líneas de actuación en ese sentido. Llevo demasiado tiempo viendo ONGDs a las que se les llena la boca hablando de "incidencia política" pero sin practicar nada realmente comprometido y revolucionario.

Ver como compatible la AOD (al menos de la manera en la que funciona actualmente y en la que SABEMOS que va a funcionar, ya que habría que empezar por practicar una COHERENCIA DE POLÍTICAS,en las que sí sería real la incidencian en el Norte) es uno de esos signos de autocomplacencia de las ONGDs en relación a su presión política.

Xosé Ramil dijo...

Hola,
es cierto que desde muchas ONGD se habla de "incidencia política" con un contenido casi vacío, y es necesario darle contenido actuando.

Con respecto a la AOD, y aunque sea sólo en el plano teórico, un colega me decía que la Ayuda Oficial al Desarrollo debería ser la que más independencia da a las ONGD. Vale, en la práctica quizá no sea así, pero los fondos provenientes de socios y financiadores privados tampoco tienen en sí por qué dar independencia. Todo ello depende más de la voluntad de la organización.